
Nuestra metodología, exclusiva tanto en creación como en aplicación, exitosamente desarrollada e implementada durante más de veinticinco años; ha determinado nuestros logros y nos ha permitido crear un entorno de alta calidad académica, fundamentada en el desarrollo cognitivo, social y emocional de los niños.
Ahora en día muchas escuelas se dicen constructivistas más por razones de mercadotecnia que porque en verdad lo sean desde una metodología.
El Constructivismo Orgánico Aplicado (CORGA) es un término creado y registrado por el Director del Colegio Erik Erikson.
Este término se refiere a un constructivismo cognitivo basado en la teoría de Piaget y en los modelos de procesamiento de información principalmente. Este modelo asume que los niños son activos en su aprendizaje y que sus esquemas mentales van cambiando a través de sus experiencias físicas y sociales. A nivel escolar, algunos aspectos del aprendizaje activo son: la conversación e interacción adulto-alumno, el diseño del medio ambiente, la rutina de trabajo y el tipo de evaluación (orientada al desarrollo y no solo a la información). El maestro más que exponer crea experiencias y situaciones que fomentan la curiosidad e indagación. Ayuda a que los alumnos generen preguntas e intenten retos pertinentes a su nivel de desarrollo cognitivo. El diseño del medio ambiente requiere que los niños se puedan mirar a la cara y puedan interactuar entre ellos (no se sientan en filas donde ven la espalda de sus compañeros), Las clases se diseñan creando situaciones que generan preguntas, reflexión y acción por parte de los alumnos. No se trata de que meramente adquieran información, sino que principalmente generen habilidades para pensar como un buen investigador y creador.
Decimos que nuestro modelo es orgánico en contraposición a un aprendizaje mecánico que tiende a ser homogéneo y repetitivo. Una estructura mecánica repite acciones (por ejemplo una licuadora), pero no mejora el proceso con el tiempo. En cambio, un proceso orgánico aprende y se modifica con el tiempo, por ejemplo, un árbol como el pino no es idéntico a otro a pino porque se adaptan a sus circunstancias biológicas y medioambientales. Y, sin embargo, conservan su esencia a pesar de las diferencias. Escolarmente, no esperamos lo mismo de cada alumno, por el contrario, hay espacio para su contribución al aprendizaje. Pueden generar respuestas similares pero con estrategias distintas.
Nuestro modelo es aplicado porque no estamos haciendo una teoría, sino que queremos producir resultados en los alumnos tangibles, significativos y útiles. En síntesis, un desarrollo cognitivo y socioemocional que les permita alcanzar su potencial y sus metas.
Erik Erikson fue un psicoanalista y teórico del desarrollo humano que amplió la obra de Sigmund Freud al incorporar de manera central las dimensiones sociales, culturales y relacionales del desarrollo. Nacido en Alemania en 1902 y formado inicialmente como artista, Erikson llegó a la psicología a través de su trabajo con niños, especialmente en contextos educativos. Esta trayectoria poco convencional marcó profundamente su mirada: una comprensión del desarrollo humano como un proceso dinámico, contextual y profundamente influido por las experiencias de vida y las relaciones significativas.
Su principal contribución teórica es el modelo de las ocho etapas del desarrollo psicosocial, que describe los desafíos emocionales y sociales que las personas enfrentan a lo largo de toda la vida. En cada etapa, el individuo se encuentra ante una tensión o conflicto fundamental-como confianza versus desconfianza, autonomía versus vergüenza, identidad versus confusión-cuya resolución influye en la construcción de la personalidad y en la forma de relacionarse con el mundo. Este modelo subraya que el desarrollo no se limita a la infancia ni al rendimiento académico, sino que involucra la construcción progresiva de la identidad y el sentido de pertenencia.
En el ámbito educativo, la obra de Erikson resulta especialmente relevante porque coloca al entorno escolar como un espacio clave para el desarrollo emocional y social, no solo cognitivo. La escuela se convierte así en un lugar donde los niños y jóvenes ponen a prueba su iniciativa, desarrollan un sentido de competencia, construyen relaciones significativas y elaboran su identidad personal. El rol del adulto es fundamental como figura que ofrece seguridad, reconocimiento y acompañamiento respetuoso en cada etapa del desarrollo.
El nombre Erik Erikson fue elegido para la escuela porque su pensamiento representa la convicción de que educar es acompañar procesos humanos, no sólo transmitir contenidos. Su enfoque reconoce al niño como una persona en desarrollo integral, cuya historia, emociones y contexto importan tanto como sus aprendizajes académicos. Nombrar a la escuela en su honor expresa un compromiso con una educación que respeta los tiempos del desarrollo, valora la identidad individual y entiende el aprendizaje como un proceso profundamente ligado al bienestar y la dignidad de la persona.
Jean Piaget fue uno de los pilares del constructivismo. Propuso que el aprendizaje ocurre cuando el niño construye activamente su conocimiento a partir de la interacción con el entorno. Sus etapas del desarrollo cognitivo permiten comprender qué tipos de razonamiento son posibles en cada edad y orientan el diseño de experiencias educativas acordes al desarrollo.
Vygotsky destacó el papel central de la interacción social y el lenguaje en el aprendizaje. Su concepto de zona de desarrollo próximo explica cómo el aprendizaje se potencia mediante la mediación de adultos o pares más competentes, influyendo profundamente en enfoques colaborativos y dialógicos.
Bandura desarrolló la teoría del aprendizaje social, demostrando que gran parte del aprendizaje ocurre por observación. Introdujo el concepto de autoeficacia, clave para comprender la motivación, la persistencia y la influencia del modelo docente en la conducta y el aprendizaje.
Gardner amplió la noción tradicional de inteligencia al proponer la teoría de las inteligencias múltiples. Su trabajo promovió una visión más inclusiva del aprendizaje, reconociendo talentos diversos más allá de lo lingüístico y matemático.
Goleman popularizó el concepto de inteligencia emocional, destacando habilidades como la autorregulación, la empatía y la conciencia emocional. Su trabajo impulsó la educación socioemocional como un componente esencial del aprendizaje y el bienestar.
Weikart fue el creador del modelo HighScope, centrado en el aprendizaje activo y el ciclo plan-do-review. Su enfoque, respaldado por investigaciones longitudinales, muestra beneficios duraderos en el desarrollo cognitivo, social y ciudadano.
Kolb desarrolló el modelo de aprendizaje experiencial, describiendo un ciclo que integra experiencia concreta, reflexión, conceptualización y experimentación activa.
Senge introdujo el concepto de organizaciones que aprenden, enfatizando el pensamiento sistémico y la reflexión colectiva. En educación, su enfoque inspira escuelas concebidas como comunidades profesionales en mejora continua.
Desarrollamos en los niños habilidades con las que puedan cooperar socialmente y sean considerados con los demás.
Nuestros profesores viven con entusiasmo su labor docente, porque el trabajo en nuestra escuela les permite experimentar un crecimiento personal, que los motiva y hace crecer en el plano personal.
Al dejar atrás el aspecto mecánico de la enseñanza, los profesores se convierten en facilitadores y escenógrafos de ambientes dinámicos que, además de generar el interés de los niños, les hacen participar activamente en la construcción y aplicación de sus propias ideas.
Este rol requiere de una constante evolución, por ello, con capacitación continua y coaching, nuestros docentes cumplen con nuestros estándares metodológicos y, finalmente, promueven el aprendizaje y desarrollo de nuestros niños.
¿Qué esperamos de ustedes?
Nuestra metodología, el Constructivismo Orgánico Aplicado® (CORGA), demanda un mayor compromiso de los adultos; por ello, además de mantener una mejora continua intramuros, involucramos también a los padres a través de una cultura de servicio a la familia.
Esta cultura nos permite ofrecer, a los padres de familia, espacios de diálogo y orientación para que la educación no se fragmente entre escuela y casa, sino que fluya adecuadamente, globalizando el desarrollo del niño.
Los padres de nuestros niños participan con entusiasmo en el desarrollo de sus hijos, trabajando comprometidos en estrecha relación con profesores y directivos.
Son personas que están dispuestas a seguir aprendiendo y que ponen empeño al hacerlo, porque han cuestionado su propia educación y buscan alternativas modernas, ad hoc al mundo en el que viven y comparten con su familia.
En la escuela ofrecemos a los padres cursos que los sorprendan, los intriguen y los hagan ser mejores padres y mejores compañeros de viaje de sus hijos.
Estos cursos les brindarán distintas herramientas que les permiten desarrollar estrategias para la promoción de la autonomía e iniciativa, la prevención de conflictos, toma de decisiones y habilidades académicas, entre otros beneficios, favoreciendo la relación con sus hijos.
Algunos de los cursos que impartimos: Manejo de conflictos, Desarrollo infantil e inteligencia emocional, Mapas conceptuales, Taller de matemáticas y Sexualidad, entre otros.
Estamos aquí para resolver tus dudas y acompañarte en el proceso educativo de tu familia. Escríbenos y con gusto te atenderemos para brindarte toda la información que necesitas sobre nuestra comunidad educativa.
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