kiva

KIVA es el acrónimo de Kiusaamista Vastaan (contra el acoso escolar) y en finés significa chulo, amable. Se trata de un programa para prevenir y afrontar el acoso en los colegios que ha sido desarrollado en la Universidad de Turku (Finlandia), con financiamiento del Ministerio de Educación y Cultura.

KIVA arrancó en 2007 y ya se aplica en el 90% de las escuelas finlandesas y se ha exportado a casi una decena de países, entre ellos Holanda, Reino Unido, Francia, Bélgica, Italia, Estonia, Suecia y Estados Unidos.

Los estudiantes asisten a tres etapas de su vida escolar – a los 7, a los 10 y a los 13 años de edad – una ventana de clases en las que aprenden a reconocer distintas formas de acoso y donde realizan ejercicios para mejorar la convivencia.

El Colegio Erik Erikson adoptó este sistema, cuenta con un equipo de maestros que actúan cuando se denuncia un caso de acoso. De todas formas, son todos los docentes de la escuela los que están atentos a posibles conflictos y avisan al equipo KIVA para que se haga cargo.

 

 

 

Nuestro Director, Iván Galindo, viajó a Finlandia para conocer el sistema educativo finlandés y visitó varias escuelas primarias, universidades, centros de investigación, escuelas para personas con capacidades diferentes y la Universidad de Turku en donde se creó el sistema KIVA, programa anti-acoso escolar que se ha comenzado a difundir en escuelas de América Latina y que implementamos en el Colegio en el verano del año pasado con excelentes resultados.

A continuación les compartimos el reportaje sobre KIVA que publicó la BBC MUNDO en su sitio de noticias y en donde Iván Galindo habla sobre el trabajo de prevención y concientización que se ha logrado con este programa en el Colegio.

 

BBC

 

Cómo es KiVa, el exitoso método creado en Finlandia para combatir el bullying que están empezando a usar en escuelas de América Latina

 

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Image captionEl acoso puede ser verbal o físico. En muchos casos un grupo decide dejar de saludar a un chico, quitarle los útiles o llamarlo por apodos.

Da igual si son privadas o públicas, si están en barrios privilegiados o en zonas pobres, en China, Reino Unido o en Uruguay. En la mayoría de las escuelas del mundo se generan -en mayor o menor medida- situaciones de bullying o acoso escolar.

Finlandia -un país líder en temas de educación- no es una excepción a la regla.

Sin embargo, desde 2009, el acoso en las escuelas de ese país ha disminuido drásticamente gracias a un método revolucionario para combatir estas situaciones en las que un estudiante o un grupo de estudiantes hostiga de forma sistemática a un compañero.

Según un estudio en el que participaron 30.000 estudiantes de entre 7 y 15 años, este sistema desarrollado en la Universidad de Turku, en el suroeste de Finlandia, logró eliminar el acoso en cerca del 80% de las escuelas y lo redujo en el otro 20%.

Nota de los alumnos del colegio Erik Erikson.Derechos de autor de la imagenERIK ERIKSON

El éxito de este programa bautizado KiVa (acrónimo de Kiusaamista Vastaan, que en finés significa en contra del bullying) no pasó desapercibido en Europa, donde cerca de 20 países decidieron implementarlo.

Y, ahora, varias instituciones educativas en países de América Latina -entre ellos Argentina, Chile, Colombia y Perú- están empezando a usarlo.

El rol de los testigos

La clave de KiVa es que, a diferencia de las metodologías tradicionales, además de trabajar con las víctimas y los acosadores, "incorpora a los testigos", le dice a BBC Mundo Francisca Isasmendi, psicopedagoga y encargada del programa en el Colegio Santa María de Salta, una de las instituciones pioneras en la implementación de KiVa en Argentina.

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Image captionHay niños que transitan toda su escolaridad siendo acosados y objeto de burla por parte de sus compañeros.

Es decir, "toma en cuenta a las personas que se quedan calladas y sufren pasivamente el acoso".

"Porque si bien a nadie le gustar ser partícipe de una situación donde se violenta a una persona, muchos chicos no saben qué hacer para salir del paso o cómo defender a la víctima", añade Isasmendi.

Aunque los testigos no son los protagonistas obvios de la historia, con su silencio o sus risas refuerzan el poder del agresor.

 

Incidencia del bullying en América Latina

32%

estudiantes de secundaria reconocen haber sufrido la rotura de objetos llevados a la escuela

  • 12% - 14% experimentó violencia verbal

  • 10% dice haber sufrido amenazas de un compañero.

  • 8% fue víctima de exclusión social

  • 37,2% de los chicos de sexto grado dice haber sido insultado o amenazado.

Si se trabaja con los observadores para que puedan tomar conciencia de su rol en esta situación y estos modifican su comportamiento, el agresor pierde su público.

"Y cuando el grupo lo deja de apoyar y se queda solo, el acosador para", explica la psicopedagoga.

Una vez que se identifica en la clase una situación de acoso, un equipo entrenado trabaja siguiendo un protocolo específico con la víctima, el acosador y los testigos de forma individual, sin enfrentarlos.

 
Francisca Isasmendi
Getty

"El impacto del sistema se siente sobre todo en los acosadores, porque si cambian las actitudes de los demás, (acosar) ya no es tan divertido", le explica a BBC Mundo Tiina Mäkelä, directora del programa KiVa del Instituto Escalae en España y entrenadora del programa en los países de habla hispana.

Antes de que ocurra

Otro componente fundamental -en el que participan todos- es la prevención.

"Esto incluye lecciones y actividades que se imparten dos veces al mes, durante 45 minutos, donde no se habla de casos particulares sino de conceptos generales", dice Tiina Mäkelä

 95972619 img 6204Derechos de autor de la imagenERIK ERIKSON
Image caption"A los niños les da gusto definirse como una escuela en la que te tratas bien", dice Galindo, quien implementó el método en su escuela en Querétaro en agosto del año pasado.

Todas estas actividades apuntan a crear un ambiente amable, generoso y respetuoso con los demás.

Se les enseña a los niños a diferenciar entre un conflicto entre pares (aceptable) y una situación de bullying, que no debe ser tolerada.

Iván Galindo, dueño y director del Colegio Erik Erikson en Querétaro, a dos horas de Ciudad de México, cuenta que actuar antes de que se desarrollen situaciones de bullying fue importante para mejorar el bienestar de los niños en su escuela.

"Nosotros antes actuábamos cuando nos dábamos cuenta de que algo estaba pasando, cuando la leche ya se había derramado", le dice a BBC Mundo.

"Ahora nos anticipamos al problema y es más fácil identificarlo, porque los niños ya saben de qué se trata" y cómo evitarlo, explica.

 
Ivan Galindo

Isasmendi coincide con Galindo.

"Los chicos saben ahora que si están en una situación en la que no se sienten cómodos o se sienten violentados pueden pedir ayuda", dice Isasmendi.

Y este trabajo de prevención y concientización alcanza también a los padres y a los docentes.

"Hay que cambiar la cultura, porque aquí el bullying se toma muchas veces como algo normal y dicen 'son cosas de chicos, que lo resuelvan entre ellos'. Y, como consecuencia, muchos chicos transitan toda su escolaridad sintiéndose mal", explica la psicopedagoga.

Nota de los alumnos del colegio Erik Erikson.Derechos de autor de la imagenERIK ERIKSON

Isasmendi reconoce que es un trabajo lento pero que da resultados, aunque paradójicamente ahora, según su experiencia, parece haber más casos.

No es porque antes no ocurriesen, aclara, sino que "ahora se ven más porque hay una mayor conciencia de que no es normal que esto pase".

De Finlandia a América Latina

¿Pero en qué medida un método creado para una cultura y una sociedad tan diferentes a la nuestra puede brindar los mismos resultados?

"Hay problemas básicos que son iguales en todos los países", dice Mäkelä, aunque reconoce que ciertos aspectos de la metodología requieren aquí más atención.

 95973053 img 6178Derechos de autor de la imagenERIK ERIKSON
Image captionEn América Latina, el método ha sido modificado en algunos aspectos -como en la inclusión de la participación familiar- después de consultar con Finlandia.

"Los docentes aquí necesitan más apoyo que en Finlandia, porque ellos allí tienen más autonomía y más tiempo para preparar sus clases".

Otro punto es la colaboración con las familias.

"Muchas veces en América Latina, en vez de colaborar se busca a los culpables: la familia culpa a la escuela y viceversa. En vez de buscar culpables hay que buscar soluciones", agrega Mäkelä.

En el caso de la escuela de Salta, involucrar a las familias ayudó a agilizar los cambios.

"Nosotros necesitamos que las familias participaran porque notamos que cuando lo hacían, veíamos cambios muchos más rápidos", cuenta Isasmendi.

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Image captionEn un ambiente ameno y relajado, el aprendizaje se hace más fácil.

A poco más de un año de su implementación, todavía es temprano para cuantificar el impacto de KiVa en Argentina, pero a juzgar por los testimonios de alumnos y maestros, la mejoría en el ambiente escolar es evidente.

"(Kiva) me hace sentir más seguro y más confiado. Las clases de KiVa me hicieron más empático y más social", dice un alumno de 4º del Colegio Erik Erikson.

"Ha motivado a los alumnos a mostrarse más reflexivos y a tomar más en cuenta al otro", comenta una coordinadora de la misma institución.

Para Isasmendi, se trata mucho más que de una herramienta válida para intervenir en un medio escolar.

"Es más que un programa antibullying. Es una filosofía de vida que apunta al bienestar escolar, a crear un clima de trabajo donde los chicos puedan tener tolerancia y respeto".

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Image captionEl método también hace un seguimiento de los casos y encuestas a final de año en la que los alumnos participan con sus opiniones.